Sucedió en su primer viaje fuera de Tailandia, que como aprendiz de guía turístico había emprendido con la esperanza de mejorar su manejo del inglés. Educado discretamente en el uso (por lo demás estadounidense) del idioma, estaba muy interesado en las variaciones de acento y pronunciación propiamente inglesas. Por ese motivo, se sintió especialmente afortunado al conocer a un inglés (de hecho, el primer británico que conocía), y por lo mismo, fue sumamente amable cuando, apenas intercambiada la primera frase, se dio cuenta que no había entendido absolutamente nada de lo que el inglés le decía.
Cordialmente, se disculpó con la recurrente expresión que además de excusarse interroga:
- I’m sorry?.
El inglés, conciente ya del tortuoso destino de la conversación, se lamentó a su vez:
- I´m sorry too.
El aprendiz de guía, conciente de no poder fallarle al protocolo, le contesta:
- I´m sorry three.
Muy extrañado, el inglés le replica:
- What are you sorry four?
Nuestro guía, ya asombradísimo del nivel de caballerosidad del inglés, pero ofuscado al ver que la conversación no tenía destino alguno, se despide, no sin antes hacer el último esfuerzo por demostrar su excelsa educación (que nada, pensaba, tenía que envidiarle a la de su interlocutor):
- I´m sorry five, but good bye.
Por Justo A. Prieto
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1 comentario:
jajaja, notable!
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